El comercio ambulante está desbordado en el Centro Histórico en este cierre de año y mientras el corredor comercial autorizado sobre la 12 Poniente-Oriente luce casi vacío, calles como 3 y 5 Norte, 8 y 10 Poniente, están invadidas por puestos semifijos que venden ropa o fayuca, cuetes o pirotecnia además de armas blancas como cuchillos y pistolas de diábolos.
Los informales justifican su presencia por las bajas ventas a causa del temblor del pasado 19 de septiembre donde la restricción del paso del transporte público, provoca que sea mínima la presencia de clientes.

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