El bebé Líam Caleb no fue secuestrado, murió tras caer al río por un descuido de sus propios familiares, así lo dio a conocer la Fiscalía General del Estado (FGE) horas después que el Ayuntamiento de Zacatlán confirmara que el cadáver hallado en un cauce de la comunidad de Hueyapan correspondía al del menor.
Se informó que el niño era buscado desde el pasado domingo, pues de acuerdo a testigos -cuya identidad se desconoce- había sido raptado por sujetos a bordo de una motocicleta.
Al respecto, la FGE descartó dicha hipótesis, y en su lugar, dio a conocer que el menor cayó al río en un descuido de los familiares quienes se encontraban cuidándolo; trascendió que al momento de su desaparición era vigilado por su abuela.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Zacatlán confirmó que el hallazgo del cadáver de un infante de dos años de edad se trata de Líam Caleb, e informó que el cuerpo del pequeño ya fue entregado sus padres después del dictamen médico forense correspondiente.

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